FRANCESCO TONUCCI: FRATO

TONUCCI

El pasado 27 de abril, AKOE celebraba su 10º aniversario y para celebrarlo quisieron  invitar a Francesco Tonucci y que él fuese el protagonista y el regalo para todos. A esta celebración estaban invitados maestros, padres o cualquier persona interesada en su trabajo de más de 40 años en el campo del pensamiento psicopedagógico.

A la cita en el Palacio de las Artes Reina Sofia, acudieron más de 1500 personas, fieles seguidoras del trabajo de este señor que todos admiramos y en representación de nuestro Ampa, tres personas de la Comisión de Participación.La razón para acudir no es sólo la admiración y el deleite que produce escuchar a este señor sino su pensamiento y su determinación a la hora de exponer la necesidad acuciante de que se produzcan un cambio en la educación.Tonucci como todos le denominan ya, y su alter ego, Frato el viñetista, habla y dibuja exclusivamente en defensa de los derechos de los niños/as, a los que varias veces hizo mención con en su intervención con un aire entre resignado y valiente.

Este hombre no se cansa y no cansa al oírlo en cada conferencia o intervención a la que es invitado por colegios, asociaciones, políticos, administraciones y medios de comunicación porque lo que dice, lo sabemos todos, es absolutamente cierto y en este empeño por sacar a los niños de una visión anacrónica, sus palabras salen de su boca y las viñetas de su lápiz desde la absoluta autoconvicción, desde la sabiduría de un niño que se educo en los años 40 y desde entonces no observa grandes cambios en la forma en que se educa a los niños en nuestras escuelas.A la conferencia cuyo título es bastante significativo, ”La única reforma urgente: un buen maestro para cada niño y niña”, invitó virtualmente a su mesa a los niños que ha conocido en su peregrinación por Italia, Sudamérica y España pero también a grandes pedagogos de la escuela de Reggio Emilia que ya no están, como Gianni Rodari (1920) o Loris Malaguzzi(1920) y Lorenzo Milani(1923) e incluso habló de su propia familia, de la escuela que tiene su nieta, Nina.

Décimo aniversario AKOE

 

 

EL OBJETIVO DE LA ESCUELA: ESCUCHAR A LOS NIÑOS

Un día, en el Expreso Soria Monteverde,
vi que subía un hombre con una oreja verde.
No era ya un hombre joven sino más bien maduro,
todo menos su oreja, que era de un verde puro.
Cambié pronto de asiento y me puse a su lado
para estudiar el caso de cerca y con cuidado.
Le pregunté:–Esa oreja que tiene usted, señor,
¿Cómo es de color verde si ya es usted mayor?
Puede llamarme viejo –me dijo con un guiño–
esa oreja me queda de mis tiempos de niño.
Es una oreja joven que sabe interpretar
voces que los mayores no llegan a escuchar:
Oigo la voz del árbol, de la piedra en el suelo,
del arroyo, del pájaro, de la nube en el cielo
Y comprendo a los niños cuando hablan de esas cosas
que en la oreja madura resultan misteriosas…
Eso me contó el hombre con una oreja verde
un día, en el expreso de Soria a Monterde
Gianni Rodari

La escuela,dice Tonucci, debería partir de los bolsillos llenos de los niños, llenos de experiencias, descubrimientos y sorpresas que los niños han vivido y vaciarlos no en el pupitre sino en la mesa común en la  que todos juntos van a trabajar.“Cada uno de nuestros niños y alumnos tiene un ámbito de excelencia y el objetivo de la escuela es encontrar su talento ,que todos los niños tienen, al menos uno, su juguete favorito y el objetivo de la educación tanto familiar como escolar debería ser encontrarlo.”

En vez de esto, lo que ofrece la escuela es una escuela para pocos, que ofrece poco, básicamente un pupitre, una mesa con nombre al que el niño queda, en muchos casos etiquetado y resignado o no, debe seguir la máquina de llenar de contenidos de lectoescritura y matemáticas principalmente y luego si da tiempo, todo lo demás.En este ambiente los niños aprenden cómo tienen que comportarse con cada adulto, lo que cada adulto les pide  y de forma antinatural intentaran repuestas de adultos olvidándose cada vez y de forma gradual de pensar por sí mismos, de valorar sus propias ideas que dejan relegadas junto con su niñez cuando entran en un aula.La escuela así pensada, roba tiempo a los niños, les roba porque no va acorde y de forma respetuosa con los procesos naturales de aprendizaje. El objetivo de la escuela, pues, ya no debería ser ofrecer conocimientos sino propiciar el ambiente para que cada niño encuentre aquello que le hace feliz, lo que  hace feliz a un niño garantizará su éxito, su reconocimiento social, y finalmente su autonomía en todos los sentidos,.Y el papel del maestro en la escuela no es otro que el de la oreja grande, el de escuchar al niño, hablar de sus experiencias y ayudarle a encontrar su juguete preferido.En caso contrario, habrán muchos niños que se pierdan por el camino, que no encuentren su sitio. El trabajo del maestro es pues que ningún niño se pierda y pierda así, la oportunidad de encontrar su juguete preferido.

LA IMPORTANCIA DEL JUEGO LIBRE: LA CIUDAD DE LOS NIÑOS

Los niños tienen derecho a jugar y a moverse libremente pero el juego que revindica Tonucci necesita espacios adecuados y sobre todo tiempo libre, pocos juguetes y muchos amigos. El único juguete imprescindible es la imaginación. En las grandes ciudades los niños quedan confinados a estar dentro de casa expuestos a demasiadas horas de televisión, videojuegos o juegos dirigidos.

El diseño del entorno y la planificación de las ciudades dice, no cuenta con los niños ni con los peatones. Tonucci no habla de que hayan más parques o zonas verdes habla de verdadera autonomía de movimiento en cualquier espacio de la ciudad sin acompañamiento de adultos, para devolver la ciudad a los niños porque si hay niños en la calle la ciudad es más segura, más sana . A partir de su libro “la ciudad de los niños” muchas ciudades han puesto en marcha una red de caminos seguros a la escuela en los que el barrio entero se involucra para que los niños con la colaboración de comerciantes, padres, vecinos, ayuntamientos, y sobre todo con la implicación de las escuelas, puedan ir solos al colegio. Las escuelas que deciden adherirse a este proyecto, reciben el apoyo  de una red de ciudades(Roma, Buenos Aires, Pontevedra…) que ya han puesto en marcha este proyecto que mejora la educación vial, ambiental y la salud de los niños y la ciudad reconquistada por los niños y para todos en general.Y no sólo esto, Tonucci propone la creación de “el Consejo de los niños”, un proyecto para la participación de los niños en al planificación de proyectos urbanísticos que persigue no sólo aumentar la autonomía de los niños, sino fomentar que se conviertan en un día en adultos responsables. Algunos organismos como la Ciudad de las Artes y las Ciencias ya dispone de un Consejo de niños que junto con los adultos expone sus propuestas para mejorar los espacios desde la mirada de los niños.

Conferencias de F. Tonucci:

La ciudad de los niños.

El problema de la movilidad urbana

Más juego,más movimiento, más infancia.Parte1

Reflexiones sobre el juego libre,sin acompañamiento de Tonucci.

Tonucci hablando con niños.

LOS ESPACIOS EN LAS ESCUELAS

La visión de Tonucci es muy clara sobre cómo deberían  ser los espacios en las escuelas. En primer lugar, él desecharía la tradicional aula con su espacio repetitivo con el mismo mobiliario e instrumentos donde los alumnos se quedan sentados horas y horas en una sucesión de materias estáticas y programáticas. Su visión de la escuela va más en concordancia con el estilo de escuela tipo Montessori o Reggio Emilia, una escuela llena de laboratorios y talleres de ambiente preparado muy significativos en los que los niños se mueven. En vez de hacerlo todo en pupitres con nombre a los que los niños quedan anclados y etiquetados, los niños se mueven hacia diferentes espacios donde pueden encontrar estímulos diferentes que aportan diferentes formas de expresarse.El libro de texto y el pupitre se sustituyen por mesas de trabajo en equipo, donde los niños encuentran o pueden encontrar su juguete favorito, lo que realmente les gusta.Espacios acogedores en vez de anchos pasillos sin decoración, que no sugieren nada. Paredes decoradas con los trabajos de los niños, espacios hechos a hecho a su medida, y en cuanto al espacio exterior bellos espacios con jardines y huertas donde los niños puedan jugar y pasear y no pedazos de cemento “ con patios enormes y juegos uniformes que no sugieren nada más que descarga explosiva para niños sobreexigidos”,”me gustaría una escuela sin recreo porque si en las escuelas se aprendiera jugando no haría falta que los niños se desahogaran”. La escuela debería ser un lugar a dónde los niños quieren ir, algo que sienten como suyo y no un lugar donde ocupan su silla a la espera de que la maestra/o le diga qué debe hacer.

Conferencia de F.Tonucci:

El alimento de la escuela debería ser la experiencia de los niños.

LOS DEBERES: UNA EQUIVOCACIÓN PEDAGÓGICA Y UN ABUSO

El artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño expresa que  “los estados partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes.”

Esas experiencias que necesitan los niños y que ocupan su tiempo de juego, no son simplemente tiempo de ocio, es la manera en que el niño conoce el mundo que le rodea y  deberían ser el material de las escuelas, no el libro de texto. Por eso Tonucci revindica el tiempo libre de la tarde para jugar, para los niños.

Los deberes según Tonucci son dos cosas:

  • Una equivocación pedagógica: “Una equivocación pedagógica porque presumen de equilibrar a los niños entre los que tienen más capacidades y los que tienen menos capacidades para equilibrarlos, sin embargo el efecto que producen es exactamente el contrario, porque los que aprovechan de este “estímulo” son que tienen una familia que les ayuda y los otros, los que tienen menos ayuda, menos condiciones favorables, no saben hacerlo porque probablemente no tienen personas muy interesadas y a veces no tienen ni espacio adecuado para hacerlo .La escuela no tiene derecho de pedir que se recupere esa laguna escolar en casa porque es una falta de los docentes, de la escuela, no de los niños”.
  • Un abuso: “En primer lugar, porque no respeta el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño y en segundo lugar porque “si los niños se pasan la mitad del día en el colegio, la otra mitad es para los niños y probablemente para el juego, que es una competencia, por lo menos tan importante como el estudio.”

En opinión de Tonucci, el tiempo de juego libre y espontáneo ofrece al niño la oportunidad de junto con sus compañeros de juego, vivir experiencias tales como cuidarse de uno mismo, pactar con el otro, ponerse de acuerdo para resolver conflictos, evitar o no ciertas circunstancias que van intrínsecamente ligadas a la experiencia de estar sin vigilancia de un adulto, de la conveniencia  particular hacia ciertos tipos de juegos …en definitiva, le otorga una autonomía y el aprendizaje vital que no puede vivir en un ambiente dirigido como el de un aula o cualquier otra actividad extraescolar y por supuesto, que no le va a otorgar estar encerrado en casa. Por esa razón, es necesario que se deje ese tiempo libre para los niños, esos son sus “deberes”, el material que servirá para luego, en la escuela, compartir con sus compañeros todas esas experiencias y habilidades que han adquirido mediante el juego.

EVALUACIÓN3EVALUACION 1

LA EVALUACIÓN DE LOS NIÑOS EN LA ESCUELA: ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

“El niño está hecho de cien. El niño posee cien lenguas cien manos, cien pensamientos cien formas de pensar, de jugar y de hablar. Cien siempre cien, maneras de escuchar, de sorprender y de amar, cien alegrías para cantar y entender cien mundos para descubrir cien mundos para inventar cien mundos para soñar. El niño tiene cien lenguajes (y más de cien, cien, cien) pero le roban noventa y nueve.”

Loris Malaguzzi.

Artículo 13 de la Convención de los derechos de los niños

  • El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el niño.

En este apartado Tonucci cita un poema a su amigo el fundador de la escuelas Reggio Emilia, Loris Malaguzzi y la Convención de los derechos del niño en su art.13.Es la incapacidad de la escuela para ofrecer tantas formas de expresión como niños la que produce que muchos se queden fuera y que la escuela acabe siendo una escuela para pocos. Los afortunados, los que tienen familias que les apoyan en casa, mientras que el resto acaban fracasando, y saliendo del sistema. Tonucci piensa que la escuela debería servir para descubrir el talento o la capacidad especial de cada niño en vez de funcionar de embudo por el que sólo pasa el que tiene un entorno que se adapta a sus programas.“La escuela ofrece tres o cuatro formas de expresarse y los  niños que se quedan fuera se quedan de hecho, fuera de la escuela.” La escuela debería ser ,“Una escuela para todos es una escuela que acepta, reconoce, recibe, las cien lenguas de los niños, que ofrece un abanico amplio a los niños, de manera que cada uno puede encontrar su sitio y que tenga el mismo valor que el de los demás.”

“La evaluación normalmente se centra en la búsqueda de las lagunas, es ir a ver lo que falta y denunciarlo o ponerlo en evidencia” .Mientras que si el objetivo de la escuela fuera averiguar cuál es el juguete preferido de cada niño, es decir lo que sabe hacer e ir evaluando sus progresos valorándolo, el niño acaba recuperando lo que falta, es decir, los aspectos en los que no ha destacado y lo hará simplemente por una cuestión de motivación, de orgullo, que previamente le ha sido transmitido con una valoración positiva en lo que se le da realmente bien.

LA FORMACIÓN DE LOS MAESTROS: LOS BUENOS MAESTROS

Si desde el punto de vista pedagógico la escuela esta fallando a los niños, también la formación de los maestros comete el mismo error. El maestro, dice, no recibe la mejor formación posible y, al igual que el niño, el maestro tampoco es el protagonista de su educación. La educación formal en las universidades esta llena de programación, de memorización y cuando el maestro se enfrenta por primera vez a una clase con niños se pregunta y,¿ ahora qué? y, como no tiene instrumentos que le permitan valerse y convertirse en lo que los niños necesitan, una oreja grande, repite sin más, en la mayoría de las ocasiones, lo que el sistema le ha dicho que tiene que hacer; seguir el programa y el programa es muy extenso, así que al grano, manos a la obra. La escuela se preocupa poco de lo que ya saben los niños, de lo que pueden ofrecer a sus compañeros, de la riqueza cultural de las clases interculturales, de sus observaciones, de sus fantásticas preguntas, de hablar con los niños.Las recurrentes reformas educativas que se suceden no ayudan en absoluto a mejorar la situación, y Tonucci , cuando lo ha considerado necesario, así lo ha revindicado como en el caso de la LOMCE en la que protagonizó un video para la plataforma “Stop ley Wert” que recogía firmas por la retirada de la ley y el diálogo con la comunidad educativa, pero una mala reforma educativa no es impedimento para que hayan buenos maestros.Tonucci tiene el convencimiento de que lo que necesita la escuela es únicamente buenos maestros, la clave para cambiar la educación no está en manos de las administraciones públicas, porque un verdadero maestro, el buen maestro no es un funcionario más. Para conseguir que hayan buenos maestros, tenemos que cambiar la consideración social de la profesión, hay que dignificar el rol del maestro en la sociedad tanto social como económicamente y evaluar que para tener buenos maestros su formación tiene que ser excelente. Pero no sólo eso, tenemos que ser conscientes todos, la sociedad, que no todo el mundo puede ser maestro, como todo el mundo no sirve para ser ingeniero, médico o arquitecto. Para ser maestro hay que tener una consideración y una sensibilidad hacia la infancia, en definitiva una empatía, un respeto que le una al niño a través de los ojos del niño que él fue en su infancia y a  partir de ahí tiene que partir toda nueva metodología, con los ojos de asombro del niño que todos fuimos. Así pues, los buenos maestros, son los que tienen vocación, los que tienen las orejas grandes y con motivación suficiente para cambiar lo que ven que no está bien. Y dice, ”no hace falta cambiar los programas ni los libros de texto, ahora hay gente que piensa que con un ordenador, con internet, podemos resolver el tema de la escuela, a pesar de los maestros: falso. Si conseguimos formar buenos maestros no tenemos que decir nada más.”

LA ESCUELA DEL FUTURO

Tonucci dice “Yo no pido a la escuela que sea un lugar de juego. Yo considero el juego como patrimonio de la infancia. La escuela quiero que sea interesante.” La escuela, en palabras de Tonucci es un lugar serio, un sitio donde se va a trabajar pero el juego forma parte y es una necesidad esencial en la vida de los niños. Entonces por qué no se incorpora a la dinámica de la escuela y no sólo en infantil sino en primaria y secundaria.La escuela del futuro será escuela creativa, cooperativa, científica y colaborativa en la que la evaluación  sea sólo positiva. Desde el primer día, la escuela que es un lugar extraño al niño debe tomarse su tiempo para conocer al niño y crear con él esa empatía, que no todo el mundo tiene, hablando con ellos y contándose todos sus experiencias vitales, de forma natural. Esto, evitará los problemas de mala adaptación.La escuela debe ser propiciadora de algo que los niños ya llevan dentro, la curiosidad, la sorpresa  en vez de someter al niño a jornadas escolares que, sin perspectiva etiquetan a los niños desde la mirada exigente y viciada de un adulto que marcará el ritmo de su vida durante los minutos y horas que dura cada asignatura.Los niños, en la escuela del futuro serán los protagonistas de su educación y confiar en ellos, creer que en ellos esta la semilla de lo que son y podrán desarrollar más tarde y  que nosotros, familias y maestros sólo tenemos que darles un ambiente y unos instrumentos adecuados para que ellos mismos se descubran. Una escuela  que no se centre en la única cosa que un niño no hace bien, sino en todo lo contrario sea una escuela que acoge los diferentes lenguajes de los niños y permite que se expresen y se desarrollen. Una escuela que considere a todos los niños iguales precisamente por el hecho de ser diferentes. Una escuela laboratorio, taller de ciencias, de investigación, pero también taller de arte, sala de biblioteca para aprender a leer leyendo lo que más les gusta y a partir de ahí tirar del hilo.

“Entendemos que hacer ciencia no es conocer la verdad sino intentar conocerla. Por lo tanto debemos propiciar en los niños una actitud de investigación que se funde sobre los criterios de relatividad y no sobre criterios dogmáticos. Esto significa que hay que ayudar a los niños a darse cuenta de que ellos saben, de que ellos también son constructores de teorías y de que es esta teoría la que deben poner en juego para saber si les sirve o si es necesario modificarla para poder dar una explicación a la realidad que los circunda.”

La escuela del futuro no tiene porque ser aburrida, no tiene por qué ser memorística, repetitiva, debería de ser un laboratorio de investigación en un amplio sentido de la palabra( investigación científica, biológica, histórica, arqueológica, artística…) y un lugar de encuentro y acogida de todo aquello que traen los niños al colegio, no de lo que el colegio, el programa les ofrece, que suele ser bien poco. Una escuela que deja de tener miedo al movimiento de los niños e intenta conocerlos, conectar con ellos en vez de pedirles que respeten las reglas y se adapten. ”Si la escuela se preocupara por ser un lugar interesante y atractivo para los niños, de manera que fueran a gusto todos los días, garantizaría con eso la formación y la cultura de un país entero y trabajo para sus docentes.”

Y un una escuela democráticaque ofrece un abanico amplio de lenguajes con los cuales los niños pueden sentirse identificados pues, una escuela que excluye a aquellos que no son buenos en matemáticas, lectoescritura esta dejando de  un lado a todos los artistas, los artesanos, los investigadores, a todos aquellos que no se adaptan a la escuela tal y como está pensada para unos pocos. Por eso Tonucci propone un Consejo de niños en la escuela, pero  no un Consejo que se ocupe de temas de recreo etc. sino un Consejo que opine sobre el gobierno de la escuela, no para que se haga lo que los niños dicen, sino que se hagan las cosas contando con la opinión de los niños, escuchándolos con la oreja verde, la oreja sensible, la que sabe identificar las ideas de los niños, no lo que dicen los niños cuando quieren que les consideremos en el discurso repitiendo lo que ellos creen que diría un adulto en ese contexto concreto. Una escucha que está del lado de los niños, que reconoce sus experiencias y les da su sitio, el que deben tener.

Conferencias de F. Tonucci:

La escuela que queremos

Cómo puede ser la escuela del mañana

MAESTROS REFLEXION


REFLEXIÓN FINAL COMO MADRE

Fue un privilegio escuchar a este abuelo con ojos de niño, a este maestro de maestros, humano, entrañable, irónico, comprometido, perseverante y tantas cosas más…Hay personas que se ganan el respeto de los demás con sólo abrir la boca. Son personas más libres que los demás, que muestran el camino que es necesario recorrer y todos le creen aunque luego sólo lo inicien unos pocos.

 Ahora pienso en aquellos maestros que todavía levantan la voz para hacerse oír sin pensar que la mejor autoridad es la escucha, pienso en los que ponen negativos por comportamiento, en los que castigan sin patio, en los que hacen escribir 200 veces una frase, en los que se preocupan muy poco en conectar con alumnos y familias, en los que dejan atrás a alumnos con características especiales porque no saben como hacerlos cuadrar con el sistema, en los que ponen deberes estandarizados sin miramiento alguno por las características especiales de cada familia y alumno, en los que se ponen una careta cuando hablan con los padres y les dicen lo que quieren oír para evitarse “conflictos”, en los que se olvidan de la creatividad, del juego, de los valores que hay que ejemplificar en primera persona y en que los niños son sólo personas en desarrollo a los que hay que hablar desde el respeto. A los que han llegado a la función pública después de un proceso largo y costoso y se enrocan en su puesto  y “su clase es su reino”cumpliendo fielmente con su horario y el currículo pero sin entusiasmo en lo que hacen, sin capacidad de escucha,sin amor hacia los niños.Estos, deberían pensar que quizás, que la profesión docente no es lo suyo.

También pienso en los buenos maestros, los que tienen la oreja verde, los que a pesar de la inoperancia del sistema no se resignan y son fieles a sus principios, en los que no se rinden y lo están intentado pasito a paso, como hormiguitas sin hacer mucho ruido, desde la humildad. Los que tienen eso que llamamos autocrítica y que cunde tan poco entre la burocracia y el corporativismo del sistema educativo. Los que continúan formándose por su cuenta en lo que ellos piensan que beneficiará a los niños, a esos niños, al grupo de este año o incluso a un niño en concreto. Los que consideran el arte algo más que un collar de macarrones y una bolita de plastilina, los que preguntan a los niños qué quieren hacer con su tiempo, los que organizan sus clases para que sean colaborativas, los que no esperan que los niños absorban y vomiten materias que no les interesan porque no nacen de su implicación, los que no piensan que deshacerse del libro de texto da mucho trabajo y consideran a las familias un punto de apoyo fundamental en su labor docente.

Me pregunto cuántos de los maestros que allí se encontraban harán borrón y cuenta nueva. Tonucci apunta alto y es lo que hay que hacer. Su legado de sabiduría y sensatez quizás no lo hereden nuestros hijos, ni su nieta Nina, pero quedará ahí para siempre. Los padres tenemos también un camino que recorrer, estando al lado de los maestros, animándolos, participando en la escuela, exigiendo si es necesario la excelencia y la calidad que son necesarias, simplemente estando, en nuestro lugar.


Sobre Tonucci:

Apfrato

La ciudad de los niños

Mar Bromera. Presidenta de la Asociación Pedagógica Francesco Tonucci.

Libros de F. Tonucci en la biblioteca de Meliana:

– “Perill, nens. Apunts d’educació 1994-2007.”

– “La escuela como investigación.”

– “Amb ulls d’avi.”

Convención de los derechos del niño.

Ley

Sobre el juego:

Observatorio del juego infantil.

Imagine Elephants. Andrés Payá.

Imagine Elephants. Francesco Tonucci.

– Jugar es un derecho.

Rejuega

Sobre el fracaso escolar:

Carta a una maestra.

Caminos de tiza.La evaluación.Video excelente que demuestra que una evaluación sólo positiva es posible con la unión y la implicación de lo maestros/as y el director/a.La escuela se autoevalua para evaluar el trabajo de los niños.

Sobre Rodari:

Post informativo

Sobre Loris Malaguzzi:

Reggio Emilia y la pedagogía de Loris Malaguzzi

Malaguzzi y el valor de lo cotidiano

El taller de expresión y Loris Malaguzzi.Reflexiones sobre las relaciones entre niños, arte y artistas.

Sobre Lorenzo Milani:

Biografía

Cita:“Con frecuencia me preguntan los amigos cómo hago para llevar la escuela y cómo hago para tenerla llena. Insisten en que escriba un método, que les precise los programas, las materias, la técnica didáctica. Se equivocan de pregunta. No deberían preocuparse de cómo hay que hacer para dar escuela, sino de cómo hay que ser…”

Sobre Mario Lodi:Biografia

Sobre AKOE: Muy interesante la actitud de formación continua de maestros y la tan importante formación de directores en liderazgo, así cómo la red de experiencias de éxito  compartidas entre las cooperativas que forman AKOE y el interés en crear nuevos espacios.

Desé aniversario AKOE

 

Esta entrada fue publicada en Temas de interés. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s